domingo, 31 de julio de 2016

Texto en citas: Sociedades americanas (1828)


Hay textos que merecen más que una escueta reseña. Por ese motivo, a continuación les presento mis citas favoritas de Sociedades americanas (1828), uno de los textos más afamados de Simón Rodríguez. El gran maestro de Bolívar es el incomprendido de las letras venezolanas y, sin embargo, su extraña personalidad evoca una sabiduría que hoy por hoy seduce. Para mí, Rodríguez es un alma inocente afincada en una habilidosa pluma, demasiado adelantada para ser verdaderamente apreciada en una época eclipsada por la abrumadora influencia de Andrés Bello.

Nota: la escritura de Rodríguez es particular, así que me tomé la libertad de realizar una transcripción de la edición elaborada por la Fundación Biblioteca Ayacucho en 1990 con la intención de facilitar la lectura.
  • El que tacha a otro de tener demasiado amor propio, ¿cómo lo habrá medido sino comparándolo con el suyo?
  • Humildad era conocer que no somos lo que desearíamos ser, y conformarnos con lo que somos.
  • La edad es emblema de la experiencia (…) y la vida un curso de estudios para aprender a vivir y cuando ya sabemos vivir nos morimos, porque ya no hay más que saber.
  • La naturaleza no hace razas de estúpidos, de esclavos, de pobres ni de ignorantes; la sociedad las hace por su descuido, no por su conveniencia.
  • La instrucción es para el espíritu lo que para el cuerpo el pan... [no de sólo pan vive el hombre]: y así como no se tiene a un hombre muerto de hambre, porque es de poco comer, no se le ha de condenar a la ignorancia porque es de pocos alcances.
  • No es culpable un hombre porque ignora (poco es lo que puede saber), pero lo será si se encarga de hacer lo que no sabe.
  • Porque nos es natural el creer, que lo que se presta a nuestros deseos nos conviene = creemos también, que lo que nos conviene debe o puede convenir a otro.
  • El modo de pensar se forma del modo de sentir, el de sentir del de percibir y el de percibir de las impresiones que hacen las cosas, modificadas por las ideas que nos dan de ellas los que nos enseñan.
  • ¿Y qué haremos? Errar y padecer hasta que haya quien conozca que la necesidad no consulta voluntades.
  • El gobierno de un pueblo bárbaro es grosero y el gobierno del pueblo feroz es brutal.
  • El miedo hace al Gobierno tiránico y el odio hace al Pueblo cruel.
  • «Así ha sido el mundo y así es» [se dirá] pero no se crea que así será, porque no debe ser así.
  • Se objetará [con razón] que la voz del pueblo no es la del cielo, porque sea verdad lo que el pueblo dice; sino porque la voluntad de muchos vale más que la de pocos.
  • La Independencia no se disputó con plumas = un Código no se discute a balazos.
  • Todo miembro de una Sociedad está obligado a ver por ella, porque en ella se ve a sí mismo.
  • La ignorancia produce las disputas, y la malicia las eterniza.
  • ¿Qué leerá el que no tiene ideas? Excepto unos pocos Romances, que tratan de amores, cavernas y espantos, no hay lectura que se emprenda, sin ideas de la materia. Creer lo contrario, es pensar como aquel pobre campesino, que compraba anteojos para saber leer, porque veía ponerse anteojos para leer.
  • Debe haber Reyes que deseen ser Presidentes, y es ridículo que los Presidentes quieran ser Reyes.
  • No hay simpatía verdadera sino entre iguales. Simpatizan en apariencia, los súbditos con los Superiores, porque, el que obedece protege las ideas del que manda; pero la antipatía es el Sentimiento natural de la Inferioridad, que nunca es agradable.
  • El que no VE lo que le toca está ciego, el que no lo siente está muerto.